Chopin, el genio.
Algunas piezas magistrales, todas favoritas y recomendables para empezar a apreciar a este notáble compositor y al magnífico instrumento que usó para expresarse.
En lo personal, recomiendo cualquier grabación de Idil Biret.
- Preludio # 15, Op. 28 "24 Preludios"
- Vals #1 y 2 Op. 64.
- Polonesas Op. 40, 44 y 53 y mi favorito:
- Vals Op. 14 BI56 Op. Posth.
.-.
El "progreso" militar y bélico se reduce únicamente a poderse tropezar con la misma piedra de maneras más eficientes.
Catorce segundos
El otro día estaba con mi mamá en el coche, saliendo del supermercado.
No traíamos prisa. No creo que nadie normalmente tenga prisa, catorce segundos no es mucho tiempo.
Fué lo que se tardó una pareja en cruzar la calle delante de nosotros. Él, encorvado y ella, arrugada; el paso de los años les fué dando sabiduría y les fué quitando movilidad.
Estaban esperando cruzar, ya iban tres coches que pasaban. Mi mamá, sin siquiera darse cuenta, pisó el freno. Fueron catorce segundos de pausa.
Sorprendidos, los dos viejitos echaron a andar y durante toda la travesía nos regalaron una sonrisa, la más sincera que he recibido en años.
Catorce segundos llenaron mi día de veintitantas horas. Son esos momentos los que te llenan, los que te hacen ser feliz.
Ojalá todos lo supieran.
La libertad de Gardenia.
Sin si quiera un ruido la puerta se cierra detrás de Gardenia.
El reto es enorme; la madera vieja e hinchada ruje vorázmente apenas siente que la tocan, pero Gardenia está acosutmbrada y le ha logrado mantener en silencio. Lleva practicando diez años.
Procurando ni tocar el suelo, que rechina con un gruñido semejante a la puerta se mete en la regadera, con una toalla bajo ella. Las gotas del agua son demasiado estridentes, según Miguel.
Miguel.
Él es el que la deja así. Pobrecilla no puede ni abrir los ojos a veces, ni aunque deje que el hielo le queme los párpados.
¿Sabes? El ruido molesta, sabes. Y más si le duele la cabeza ¿sabes?, pobrecillo -repite ella, como si estuviese programada- le duele casi todo el día.
Todos saben que él es una bestia.
Gardenia ha vivido en un tormento de silencio mucho tiempo y día a día cuida los detalles, para no tenerse que cuidar después las heridas. Que la tetera no hierva de más, que la ropa no suene y que la vajilla no rose los cubiertos.
Pero un día.
Un día Gardenia sale tempranito ¿sabes?, como todos los días. A comprarle a él su tamal.
Y oye. Música.
En el edificio de enfrente hay una niña, linda ella y con una voz; ¡una voz bellísima!
Sale a regar las plantas cantando una canción. Habla de libertad.
La música... Hacía tiempo que Gardenia no oía nada que se le pareciera. Ya recordaba lo bella que era. Ella quería cantar ¿sabes? tenía una voz bonita, como la de la niña.
Toda la noche, en la cabeza de la pobre de Gardenia, dió vueltas la voz de ella. Por la mañana sus oídos de nuevo captaron el estribillo de la canción.
El tormento creció. Gardenia había sido tocada por la dulce voz de un angelito, que le había recordado sus años de música y canto, antes de... de él. Pero ella no podía cantar, ni siquiera tararear.
Pero la música, envolviendo en poesía una semilla de revolución, de rebelión y de ansia de libertad iba ganándole la batalla, iba despertando a Gardenia.
Cada vez más sus pies querían golpear con ritmo el suelo, imitando el compás de su deseada balada. Cada vez más sus estrofas eran como un himno de guerra que estallaba en su cabeza.
Un día, no después de mucho, Gardenia sin querer se haya en el baño. Los vecinos no sabían de donde venía la dulce miel de música, que salía de la voz de un ángel. No era la niña, ¿sabes? ella no tenía una voz tan bonita.
Poco después, justo a la mitad del arruyo, los gritos desesperados de una bestia salvaje, de un animal más vil que el peor de los carroñeros.
Gardenia nunca volvió a escuchar nada, nunca volvió a cantar. El bruto, con la ceguera loca de un animal rabioso le quitó la vida.
Gardenia dejó el mundo. Pero fué libre, por un respiro; por un par de compases que le devolvieron la vida.
Chocoaventuras.
El otro día fuí a jugar con mis amigos Texas Hold'Em, mi variación favorita del Póker.
Llegué, como otras noches, completamente ebrio a mi casa.
El alcohol, a flor de piel ahora, me impidió darme cuenta oportunamente que había olvidado mis llaves y que estaba tratando de abrir la puerta con una corcholata, pero afortunadamente estaba lo suficientemente cuerdo para poder observar que la ventana del baño se encontraba abierta (gracias a que ya no había Glade Essencess).
Escalé con dificultad hasta la ventana y entré a mi casa, no sin antes refrescar mi cara de bajada en la taza del W.C.
Subí las escaleras que normalmente (y hasta donde recordaba) son rectas y aterrizé en mi cama.
Al día siguiente: La cruda.
Y mi mujer.
Fríamente me miró y sin más remedio preguntó:
"¿Con que abriste ayer?"
Sin dudar un solo momento de mi mismo respondí:
"Con una tercia de ases, un ocho y un rey"
Wow! Jajaja
Estoy escuchando un disco genial. Se llama "Electric Gypsyland".
Amo una canción en especial, "L'Orient est Roots". Es como onda hippiona y me pone en un mood bien viajado. Va algo así:
"Tun tun tun tun tun, tun tuuun tuuun tuuun tuuuún
tu-tun tun tun tun tun, tun tuuun tuuun tuuun tuuuùn"
Y se repite como 128 veces.
Así se ve la portada.

Oigan el disco. Vale la pena. De verdad.
El alemán ataca.
Dios me libre, pero pareciera el Jaime (el alemán) conquista mi memoria.
El otro día asistí a un billar de buena muerte. Música chida, ambiente leve y gente nice. IFE requerido.
Bien soy conocido por mi aspecto señoril. Hace poco portaba con orgullo una melena reyleonesca, una barba épica y lentes de pasta negros con un outfit rastafariafroamericano. Cabe mencionar que en mi IFE salgo de traje, rasurado y semi pelón.
El muchacho gentil de la entrada no demoró en sospechar, pues iba acompañado (yo, no él) de jóvenes bellas dieciochoañeras con IFE legal pero cara de chamacas.
"Déjame pasar, ¿que no estamos chupando tranquilos?"No me lo tomen personal si se me olvidan sus nombres.
(Drama en un acto)
Personajes:
Joven Gentil de Buena Fe (que por el largo nombre será a.k.a. J.G.B.F.)
Yo (a.k.a El Joven Mañón Chispicurelitas Ordoñez, el Bato de Batos: Batazo-Carita-Feliz a.k.a E.J.M.C.O.B.B.B.C.F.)
J.G.B.F.- Mano, éste no eres tú.
E.J.M.C.O.B.B.B.C.F.-(Sobrio y sin bebida en mano) ¡Cómo no mi chavo! (Sonriendo) No seas gacho y déjame pasar, ¿qué no estamos chupando tranquilos?
J.G.B.F.- (Hostil y sin tan buena fe) Pero éste no eres tú.
Silencio
J.G.B.F. (Retador) A ver, dime tu fecha de nacimiento.
E.J.M.C.O.B.B.B.C.F. (Pensativo).
E.J.M.C.O.B.B.B.C.F. (El Jaimer ganó la partida)
E.J.M.C.O.B.B.B.C.F.- Ehm... 4 de mayo... Del 89... ¡Sí! 89.
J.G.B.F.- (Contundente y sarcástico) Si claro, éntrale.
Altercado comunal.
Le muestro varias ID's
Ingreso después de una cámara húngara verbal.
Fin.
Ok, ya. Pero dando y dando
Ok, perdón.
No he escrito en muuuuuucho tiempo. Y me he complicado la vida.
En este blog he tenido múltiples caras y secciones en cosas tan rebuscadas y proyectos tan extraños como mis multisabores secciones y blogs sin seguidores.
Así que por unanimidad he decidido eliminar todo eso y todo escribirlo aquí en este espacio donde todo pertencece; olviden mi blog de música y a Chispicurelas, porque al fin y al cabo todos soy yo y el Sol es mi blog (claro la política si va por acá)
Quedan advertidos.