Juventud perdida


Todos los jóvenes de hoy en día son idiotas o tienen principios de idiotez.


Las diversiones que procuran son caras, ruidosas y salvajes; los mismos adjetivos que describen a esos malditos pubertos.


Cuando yo era joven las diversiones eran serias y sanas.

Hace pocos días unos idiotas semi-adultos (es decir niños con dieciocho o más años) iban en un coche último modelo. El escape iba tosiendo como quejándose de todo el ruido que iban haciendo (una música repetitiva-estridente de negros es lo único más insoportable que un niño montado en la adolescencia).

Evidentemente iban a un "antro", un lugar de moda donde todo es caro, ruidoso y salvaje (¡miren cuántos adjetivos coincidentes!) y donde no sólo ponen música de negros, sino música de puertorriqueños cuyo léxico se limita a @#¢% y groserías en general.

El hecho está en que los estúpidos en cuestión, no conformes con el asqueroso ruido con el que contaminaban la Danza Árabe del ballet de Tchaikovsky, tuvieron la peregrina ocurrencia de rebasarme de una manera poco cortés. Evidentemente mi Ford Escort '81 (a quien cariñosamente he apodado "el indomable") no se dejó vencer así de fácil y el conflicto de intereses provocó un ligero roce en mi carrocería.

A pesar de que el código de ética de un buen conductor dice estupideces como "ceder el paso", "no rebasar por la izquierda", "usar los espejos", "luz de freno", "conducción prudente" y (según recientemente he descubierto) "tener licencia para conducir"; la justicia divina sabe que esas infracciones que cometí no tienen importancia cuando uno se enfrenta a un todopoderoso deportivo.

Con eso en mente y un poco de agilidad y suerte, el alto alcanzó al coche que estaba por delante del deportivo. Me bajé como de rayo y frente su coche comencé a gritar como desesperado. En cuestión de minutos y gracias a la típica viejecita que transita por la calle, la policía se presentó de inmediato en la escena del crimen mientras yo gritaba algo así como "¡Estos maldito pubertos arruinaron la fascia de mi clásico!"

Mientras los pubertitos apenas se percataban de lo sucedido, me di cuenta (soy sumamente inteligente) que uno de los niñitos sentados atrás tenía los ojos un tanto rojitos y las mejillas un tanto coloraditas.

En cuanto se presentó el policía, además de repetir la cantaleta de la tragedia de mi Escort, grité de manera histérica que los conductores se habían cambiado.

"¿Cómo dijo señor?"

"Sí, sí" respondí "el muchachito de atrás venía manejando cuando me pegaron"

"Para nada" juraron los niñitos; pero respondieron con demasiada lentitud.
El policía se tragó todo y pronto se percató que el bebito de atrás venía algo pasado de copas. El alcoholímetro no miente.

¿Les cuento una cosa? Pasaron una divertida noche de cruda en la delegación Iztapalapa.

Poesía moderna

La poesía moderna es estúpida. Son más estúpidos los que la leen pretendiendo que entienden un bledo cuando en realidad están observando la ociosidad hecha palabras mientras el autor, que se cree artista, se fumaba el tapete de su mugriento departamento.

Les voy a citar un fragmento de lo que yo mismo escribí en el espejo empañado mientras rasuraba mi escasamente poblada barba:

... con tono pretencioso...


" ¿Eres tú, mi amada, la que ve conmigo las rosas
color de rosa cuando todo está gris?
¿Eres la que, con pompa y cizaña, con flores de colores
hueles el tabaco de mi pecho ardiente?
Vete de mi vida; llévate tus calderas ardientes de mojarra enjuagada
con lágrimas banales y vacías, como las de un cocodrilo.
No vuelvas a atormentar mi mente con cartas llenas de esperanza
cocida en tus manos de hielo y amargura.

Me tocaste, pero sólo será una vez. Sal ya de las escaleras. Moja tus dedos en sal.

No puedo pensar en vivir.

No puedo pensar en morir.

No puedo pensar en nada, por eso escribo poemas pretenciosos
como los de Arjona."

Si lloraste o "te llegó al corazón":

a) Eres un idiota y:
b) Lárgate de mi página.

Si lees poesía enredada, sin rima ni rítmica, sin sentido y parecida a ésta:

a) Eres un idiota y:
b) Lárgate de mi página.

El imbécil de enfrente

Tengo un vecino IDIOTA.


Se ríe como asno. Lo odio.

¡MUAJAJAJA!

Su asquerosa risa penetra en mi inviolable sueño de las ocho de la noche. No puedo dormir.

Una gente descente, una gente seria, esperaría dormir diez horas, pero con esta clase de idiotas...

Subí hoy a su tinaco y deposite cuidadosamente en él lo que quedaba de mi tinte para las canas.

Espero que se ría igual cuando se bañe en "Just for Men".

Hoy me infecté

  1. Estoy estornudando

  2. Me duele la cabeza

  3. Quiero dormir

  4. Tengo puntitos blancos en mis manos (creo)

Estoy pensando en:



  1. Cáncer de páncreas

  2. SIDA

  3. Chagras

  4. Hepatitis

  5. Peste Negra

Seguro moriré antes del tercer post.

Bueno ya...

Querido e-lector, tengo algo que confesarte:

Te he engañado, te he mentido.

Hace no mucho escribí un post sobre un blog que supuestamente había encontrado de un tipo realmente amargado. El post está eliminado y la duda será aclarada ipsofacto.

Así como el corredor X era hermano de Meteoro; así como Batman de día es Bruce Wayne y Supermán es Clark Kent; así como Dr. Jekyll es también Mr. Hyde y como el mismísimo Michael Jackson era negrísimo y hoy es blanco; así como la Pájara Peggy era hombre, la voz de Bart Simpson es de una mujer y Fabiluchis es... güero, yo no sólo soy quien soy ni el que soy, sino que también soy mi alter-ego.

Chispicurela's Ordoñez es también BatoManon.

Lo que me orilló a cometer semejante atrocidad (me refiero a engañarle a usted, e-lector) fué el creer que el mundo me tacharía como un loco al ver por un lado al Bato, persona agradable, amable, abrazable y alegre; y por el otro lado a Chispicurela's, que es terriblemente amargado y poco jovial.

Pero bueno, más loco no puedo estar y no puedo pensar en que puedan pensar que estoy más loco de lo loco que estoy. Desde este día Chispy y Bato convivirán bajo el mismo blog: El Sol de Cada Día.

Como ya lo habrás notado, querido lector

este blog sigue en pie.

He podido convencer al Sol De Cada Día de que no se deprima, porque la vida es bella si la sabes disfrutar.

Para su tranquilidad, querido lector, este blog seguirá alimentando los más retorcidos deseos de sus lectores con las aventuras más exóticas e inverosímiles que jamás hayan leído.

Gracias a ustedes y a su lectura, los dos somos felices juntos.