El imbécil de enfrente

Tengo un vecino IDIOTA.


Se ríe como asno. Lo odio.

¡MUAJAJAJA!

Su asquerosa risa penetra en mi inviolable sueño de las ocho de la noche. No puedo dormir.

Una gente descente, una gente seria, esperaría dormir diez horas, pero con esta clase de idiotas...

Subí hoy a su tinaco y deposite cuidadosamente en él lo que quedaba de mi tinte para las canas.

Espero que se ría igual cuando se bañe en "Just for Men".