Falto de evolución.
Se supone que el ser humano ha evolucionado, ¿no?
Es una realidad que lo que caracteriza al hombre y lo diferencia de los demás animales es el pleno uso de razón (aunque no en todos los casos) que tiene. Es por eso que más que evolucionar, cambiamos el entorno para que se adapte a nosotros.
Es por eso que nos han crecido cascos tipo caballo, por eso usamos zapatos. Estoy seguro que, aunque la expectativa de vida y la calidad de la misma se ha desarrollado exponencialmente, ya no somos capaces de cazar y de comer la comida que comían nuestros antepasados. Moriríamos a los pocos días tomando agua con acuario incluido, como lo hacía ellos. De ahí la necesidad de cocinar, de hervir. Atacamos a las enfermedades y las discapacidades con herramientas y medicinas.
También estoy seguro de que hemos perdido el pelaje que tenían los primeros hombres en gran medida porque inventamos la vestimenta. También hemos perdido, creo yo, fuerza muscular y la capacidad de alimentarnos de casi cualquier cosa entre otras porque no necesitamos sobrevivir a un trozo de carne de mamut cruda; podemos ir a Cambalache a pedir el mejor filete que haya y estaremos seguros de su limpieza, su cocción perfecta y la sanidad con la que lo preparen.
Pero hay algo en lo que hemos fallado. Nuestro proceso evolutivo está estancado y la humanidad peligra si Mamá Naturaleza no corrige este defecto corporal.
Estoy hablando nada más y nada menos que del dedo chiquito del pie.
Ese dedo es inútil para tomar cosas porque los demás hacen su trabajo. Tampoco ayuda a mantener el equilibrio ni ayuda a nadar más rápido, a tener mejor agarre o a patear más duro. No sirve, en resumidas cuentas, para nada.
Pero ¡ah cómo duele cuando te pegas!
Pareciera que es un imán de herramientas y de objetos duros que están en el suelo. Pareciera que él solito busca la forma de hacerse daño, como si se diera cuenta que estaría mejor muerto que pegado a nuestro cuerpo.
Es por eso que le propongo a la Madre Naturaleza, vía este medio, que deje de producir dedos chiquitos; que gradualmente desaparezcan para no afectar la estética.
Que en vez de ese dedo salga una gomita, como la de las andaderas, para evitar que los demás dedos se golpeen, porque me cae que además de que duele como el demonio pegarte en el dedito te lastima el orgullo saber que eres un inútil que no puede levantar las patas para no estrellar los de-dulces.
Es una realidad que lo que caracteriza al hombre y lo diferencia de los demás animales es el pleno uso de razón (aunque no en todos los casos) que tiene. Es por eso que más que evolucionar, cambiamos el entorno para que se adapte a nosotros.
Es por eso que nos han crecido cascos tipo caballo, por eso usamos zapatos. Estoy seguro que, aunque la expectativa de vida y la calidad de la misma se ha desarrollado exponencialmente, ya no somos capaces de cazar y de comer la comida que comían nuestros antepasados. Moriríamos a los pocos días tomando agua con acuario incluido, como lo hacía ellos. De ahí la necesidad de cocinar, de hervir. Atacamos a las enfermedades y las discapacidades con herramientas y medicinas.
También estoy seguro de que hemos perdido el pelaje que tenían los primeros hombres en gran medida porque inventamos la vestimenta. También hemos perdido, creo yo, fuerza muscular y la capacidad de alimentarnos de casi cualquier cosa entre otras porque no necesitamos sobrevivir a un trozo de carne de mamut cruda; podemos ir a Cambalache a pedir el mejor filete que haya y estaremos seguros de su limpieza, su cocción perfecta y la sanidad con la que lo preparen.
Pero hay algo en lo que hemos fallado. Nuestro proceso evolutivo está estancado y la humanidad peligra si Mamá Naturaleza no corrige este defecto corporal.
Estoy hablando nada más y nada menos que del dedo chiquito del pie.
Ese dedo es inútil para tomar cosas porque los demás hacen su trabajo. Tampoco ayuda a mantener el equilibrio ni ayuda a nadar más rápido, a tener mejor agarre o a patear más duro. No sirve, en resumidas cuentas, para nada.
Pero ¡ah cómo duele cuando te pegas!
Pareciera que es un imán de herramientas y de objetos duros que están en el suelo. Pareciera que él solito busca la forma de hacerse daño, como si se diera cuenta que estaría mejor muerto que pegado a nuestro cuerpo.
Es por eso que le propongo a la Madre Naturaleza, vía este medio, que deje de producir dedos chiquitos; que gradualmente desaparezcan para no afectar la estética.
Que en vez de ese dedo salga una gomita, como la de las andaderas, para evitar que los demás dedos se golpeen, porque me cae que además de que duele como el demonio pegarte en el dedito te lastima el orgullo saber que eres un inútil que no puede levantar las patas para no estrellar los de-dulces.
This entry was posted on sábado 19 de abril de 2008 at 11:34 AM. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

# by paloma garcía - 8:25 PM
Hola Juampsss!:
Te dejo este comment, básicamente para decirte que este post me gustó pero no tanto, y acabo de leer los tres que hiciste de el aborto en el otro blog y de verdad, estoy impresionada. Me dejaste sin palabras, no sé ni qué decirte... está muy profundo y no sé, transmites muchísimo con esos artículos. No lo digo para que te sientas bien (bueno, un poco sí) pero de verdad pienso que están lo máximo jaja.. Te mando un beso y espero sigas escribiendo.
Paloma.
# by BatoManon - 9:54 PM
Paloma:
No tienes una idea de cómo agradezco todos tus comentarios que son siempre constructivos. Te agradezco que leas lo que escribo y sobretodo que dejes comentarios. Me motiva a seguir escribiendo pues aunque disfruto de por sí poner un par de letras en el blog, sabe a gloria cuando alguien que quieres está del otro lado esperando tu nueva tarugada en letras.
Mil gracias.
# by Gilda - 2:05 PM
jajajaja ahora si me hiciste reir! qué razón tienes ehhh, de verdad me sentí identificada jajaja, apoyo tu moción a favor de la desaparición de esos pequeños incómodos :D
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